BIENVENIDA / WELCOME

Este blog es el instrumento de comunicación para todos los participantes en el Programa de Aprendizaje Permanente (P.A.P.) Comenius. Se trata de una asociación multilateral entre tres países: Turquía, Grecia y España. Nuestros centros educativos van a trabajar temas relacionados con la historia, las tradiciones, la religión, el ciclo festivo, etc. Y nuestro principal objetivo es estrechar los lazos que unen a estas tres culturas mediterráneas.

This blog is a communication tool for every participant in the Comenius Lifelong Learning Programme (L.L.P.). It is a multilateral association of schools in these three countries: Turkey, Greece and Spain. We are going to deal with subjects such as History, Traditions, Religion, The Festive Cycle, etc. And our main objective is to approach the similarities which these three Mediterranean cultures have.

martes, 24 de marzo de 2009

Construyendo Europa / Building Europe



En las épocas de crisis económica es cuando se ve la estabilidad de las empresas e instituciones. Las más débiles caen, las que poseen mejor infraestructura, las que planifican a largo plazo y se preocupan por mantener su solvencia antes que fomentar la cultura del dinero rápido, éstas perduran en el tiempo; a pesar de las zozobras y altibajos del mercado.

Algo similar ocurre con este gran ente, o incluso esta gran empresa –podríamos llamarla- que es Europa. Está claro que la identidad europea no es precisamente un todo unitario, sino que está formada por un complejo puzzle de culturas, valores, ideologías, tradiciones, formas de ser y de ver la vida. Este cúmulo de identidades nacionales se han sumado por intereses políticos y estratégicos, con el fin de obtener una mejor posición global en el mundo actual. Pero no es menos cierto que existen unas raíces comunes y un pasado –unas veces glorioso y otras ominoso- que nos unen.

Definir qué es la identidad europea es difícil tarea, empezando por el problema de establecer las fronteras actuales y futuras de la Unión Europea. No menos arriesgado resulta pretender generalizar una determinada ideología o unos valores religiosos o laicos. Ni siquiera nos ponemos de acuerdo en si queremos una Europa federal o un área de libre cambio y hasta en el tema de la moneda única ha habido quienes se han mantenido al margen perpetuando así su desconfianza hacia lo que parecía una unión superficial y con pocas garantías de estabilidad.

Los indicadores económicos y políticos parecen señalar que con la Unión Europea se ha construido un gigante con los pies de barro. Pero quizá en vez de dejar al descubierto sus puntos débiles, deberíamos ocuparnos de reforzar los rasgos más sólidos y estables que nos permitan creer en el proyecto europeo. Para ello es necesario fortalecer los vínculos culturales de los países de la Unión Europea y un buen ejemplo es el Programa Erasmus que permite fomentar la movilidad europea de miles de estudiantes. Como también lo hace a otra escala, el Programa Comenius entre asociaciones multilaterales de enseñanza.

Un estudiante de Secundaria debería sentirse ciudadano europeo y conocer las leyes e instituciones de la Unión Europea, así como conoce la cultura griega y latina de la que somos herederos. Y esto sólo sería posible si existiera una asignatura común en todos los sistemas de enseñanza europeos en los que se estudiara además de la historia propia de cada país, la de Europa.

La historia y cultura europeas se han forjado desde Atenas y Roma en un lento devenir de acontecimientos desde la Edad Media, pasando por el Renacimiento, la Ilusración y el Romanticismo. No es posible estudiar la Literatura, la Historia del pensamiento, la Música o el Arte de España sin relacionarlos con lo que estaba ocurriendo en esos mismos momentos en Europa, por eso y aunque resulte complicado llegar a acuerdos sobre el currículo de la asignatura, defendemos desde este blog la propuesta de Carles Casajuana de crear una asignatura común en todos los sistemas educativos europeos. Sería una especie de Educación para la Ciudadanía pero con enfoque histórico – y menos politizada-. Todo un reto para nuestros políticos; aunque mejor nos iría si de la enseñanza se ocuparan los pedagogos y los educadores.

NOTA: Carles Casajuana es embajador de España en el Reino Unido y ganador del Premio de las Letras Catalanas Ramón Llull


It is in periods of economical crisis and ups and downs in the market when we can check the stability of private businesses and institutions. The weakest disappear and the best structured ones survive because they are based on longer term activities and not in easy and immediate unplanned fortune.

Something similar occurs with this big entitiy which is Europe. It is clear that its identity is a complex puzzle of different cultures, values, ideologies, traditions and ways of undertanding life. To those, we must add political and strategic interests in order to obtain a better position in the current global contest. However, it is also true that there are common roots and a – sometimes glorious and some other times miserable – past which links us.

Defining the European identity is a difficult task, starting from setting the present and future borders of the European Union. It is also risky to generalize a concrete ideology as well as either religious or lay values. We do not even agree on whether we want a federal Europe or a free market area, and furthermore the common currency is not being shared by some countries because they do not trust the idea. And all these facts make the project of a common Europe sometimes seem superficial and unstable.

The economical and political indicators show that Europe is not solid, but perhaps, we ought not to pay so much attention to this consideration but to the fact of reinforcing our most firm aspects which allow us to believe in a prosperous future. To achieve it we should strengthen the cultural links among the European Union countries; and a good example is the Erasmus programme, which allows us to foster the movility of thousands of students, in the same way as the Comenius programme through multilateral long term learning associations.

A Secondary Education pupil ought to consider him/herself a European citizen and know the European Union laws and institutions in the same way as the classical culture which we have inherited. And it would only be possible if there were a common subject in all European educational systems about our Common European History.

European History and Culture started in Athens and Rome, flowing into the dark Middle Ages, the Renaissance, the Ilustration and Romanticism. It is not possible to study Literature, the History of Philosophy, Music or Spanish Art without connecting it with what was happening in these same moments in Europe. That is the reason why in this blog we agree with Carles Casajuana`s proposal of creating a new common subject for the whole of Europe similar to the one named “Education for Citizenship” but from a historical – less politicized- point of view. A tough challenge for our politicians, though it would be a good idea to let educational matters to educationalists and teachers, instead.