BIENVENIDA / WELCOME

Este blog es el instrumento de comunicación para todos los participantes en el Programa de Aprendizaje Permanente (P.A.P.) Comenius. Se trata de una asociación multilateral entre tres países: Turquía, Grecia y España. Nuestros centros educativos van a trabajar temas relacionados con la historia, las tradiciones, la religión, el ciclo festivo, etc. Y nuestro principal objetivo es estrechar los lazos que unen a estas tres culturas mediterráneas.

This blog is a communication tool for every participant in the Comenius Lifelong Learning Programme (L.L.P.). It is a multilateral association of schools in these three countries: Turkey, Greece and Spain. We are going to deal with subjects such as History, Traditions, Religion, The Festive Cycle, etc. And our main objective is to approach the similarities which these three Mediterranean cultures have.

domingo, 9 de marzo de 2008

Istambul



Asia a un lado, al otro Europa


y allá a su frente Estambul


(Espronceda)



Entre dos continentes, entre dos culturas, entre dos mares, entre dos tiempos: un pasado lleno de grandeza y un presente activo, dinámico, con ansias de progreso. Dicen que Estambul es una de las ciudades más maravillosas del mundo y no se equivocan. Su privilegiada situación geográfica la convierte en la atalaya desde la que Occidente mira hacia el continente asiático interrogándose sobre sus hechizos orientales y la magia de sus secretos.
Llegar a Estambul es destapar el frasco de las esencias. Su olor es intenso, dulzón. La otra maravilla es el color. La ciudad entera es una alfombra de mil colores, como las que se ven en los escaparates. El cielo en Estambul es de un color indescriptible, telón de fondo sobre el que destaca la silueta de los esbeltos minaretes y el contraluz del reflejo dorado del sol sobre las aguas del estrecho del Bósforo.
Estambul es una ciudad de contrastes. El cruce de culturas se hace visible nada más llegar. Todo tiene cabida: la voluptuosidad de los sentidos y la espiritualidad más acendrada. La “joie de vivre” del gran bazar donde satisfacer nuestras necesidades mundanas y el eco de la plegaria que llama a la oración. El viajero siente que se detiene el tiempo y que las cosas pequeñas, los detalles pasan a primer plano. Todo es un arte: preparar un té de manzana, fumar la pipa de agua, tejer con esmero una alfombra multicolor y, sobre todo, cultivar el antiguo arte de la conversación, sin prisa, con una atención única y exclusiva hacia el forastero, interesándose por él, por sus cosas, como si fuera el primer y el último visitante de la ciudad. En Estambul uno comprende el verdadero significado de la palabra cosmopolita –ciudadano del cosmos- y, como en ningún otro lugar del mundo, llegas a creer en una civilización universal sin barreras geográficas, políticas, históricas o sociales, ni siquiera lingüísticas, pues ésta es la nueva Babel.


Between two continents, two cultures, two seas, two periods: a glorious past and a very active, fast moving and developing present. It is said that Istambul is one of the most extraodinary cities in the world, and they are right. Its exceptional geographical location makes it the watchtower from which the western world looks into Asia wondering about its oriental hauntings and its magical secrets.
Getting to Istambul is taking the lid off the most refined scent bottle. Its fragance is powerful, kind of sweet. One more splendour is its colour. The whole city is a thousand tint carpet, just as the ones shown in the shopwindows. The sky in Istambul shows undescribable nuances, a far away curtain which highlights the shape of slim minarets and the golden sun reflections upon the waters in the Bosphorus Strait.
Istambul is a city of contrasts. Immediately after arriving, you realize it is a cultural crossroads. There is room for everything: the wrapping of senses together with the deepest spirituality. The “joie de vivre” at the Grand Bazar where all our material wishes can be satisfied, and the echo of the praying time call. The visitor feels time has stopped and small things, details, become important. Everything is art: making some apple tea, smoking a water-pipe, carefully weaving a multicolour carpet and, above all, dedicating to the old art of conversation, unhurriedly, paying to the foreigner exclusive attention, becoming interested in the person, its needs and worries, as if it was in all the first and last visitor in the city. In Istambul one understands the real meaning of the word cosmopolitan – citizen of the cosmos – and, as in no other place in the world, you believe yourself in a global civilization with no geographical, politic historic or social barriers, neither language is a problem, since it is our new Babel.